ordena en visión medir tres cosas básicas:
el templo de Dios, el altar y a los que adoran en él.En el libro de Ezequiel
encontramos también la orden de medir (Ez 40 al 42). En esta ocasión se
mide el templo, cada uno de sus muebles, y se le promete a los adoradores que
si se arrepienten de sus pecados habitarán con Dios para siempre (Ez 43:7-9).
En Mateo 7:1-3 la acción de medir es sinónimo de juzgar. En Ezequiel el
medir el templo y sus habitaciones era una forma de promesa a su pueblo de que
pasados los 70 años de cautiverio, ellos volverían a su tierra natal y podrían
otra vez adorar en él. Al mismo tiempo era una forma de juzgar a los
babilonios, gentiles a los cuales se les había entregado el santuario y lo
habían profanado, pero pasados los 70 años Dios los destruiría por profanadores
por medio de los medos y persas (Jer 25:11-12, Da 5).
"Mide el
santuario Dios, el altar y los que adoran en él". Probablemente es
una referencia a juzgar a los líderes de la iglesia cristiana que apostataron y
dedicaron su tiempo a perseguir a los santos. En Daniel siete está el
juicio de la bestia y del cuerno pequeño (vv. 9-12).Al mismo tiempo desde el
santuario Dios ha dado respuesta a las oraciones de los santos, que aunque no
pueden, ni están allí adorando por ahora, Dios escucha sus oraciones que
provienen de la tierra, que es el otro altar en donde los hijos de Dios que
todavía no han sido redimidos adoran a su Señor por medio de la fe (Ap.8:5,6:
Heb 10:19-22, 8:1-2).Si tomamos como trasfondo los capítulos 40 al 43 de
Ezequiel, en los cuales se le promete a Israel que una vez que salgan del
cautiverio y regresen convertidos a su Dios, han de gozar de la presencia y de
la adoración de su Señor que por 70 años fue interrumpida por el cautiverio,
por medio de la visión dada a Ezequiel de medir el templo, se ha determinado un
juicio sobre aquellos que han interrumpido esa adoración y que pasados los 70
años ellos serán destruidos.De igual forma por el contexto del capítulo once y
por medio de la visión que Juan recibe de medir el templo y sus adoradores,
Dios le asegura a su profeta que una vez que haya pasado el tiempo de los 1260
años de profanación del santuario y de la persecución de su iglesia, el poder
del cuerno pequeño le será quitado. La acción de medir en este pasaje
tiene la idea que Dios está juzgando las acciones de los adoradores que están
sobre la tierra, a unos se les dará la oportunidad de acercarse por la fe a los
adoradores que se encuentran alrededor del trono en el santuario celestial,
mientras a otros se les quitará el poder y ese privilegio por ser los causantes
de haber profanado el santuario por 42 meses.
PERO DEJA DE
MEDIR EL PATIO EXTERIOR (v. 2)
“Pero no midas el
patio exterior”. En el verso dos a Juan se le ordena no medir el patio
exterior del santuario, este sería dejado en manos de los gentiles que pisotearían
por 42 meses la ciudad santa. El verso dos nos ubica en el período
histórico de los eventos que son mencionados en estos pasajes ya explicados en
la lección sobre los 1260 años o 42 meses.La expresión de pisotear la santa
ciudad puede ser una referencia a la acción profanadora del papado descrita por
Daniel usando las siguientes palabras: "hablará palabras contra el
Altísimo, a los santos del Altísimo quebrantará, pensará en cambiar los tiempos
y la ley, y le serán entregados en su mano un tiempo, dos tiempos y la mitad de
un tiempo".Lo interesante del pasaje es que lo único que le fue entregado
a este poder perseguidor fue el patio exterior, no el santuario, ni el altar,
ni a los adoradores, lo que sí hizo con estos fue tratar de echar por tierra la
verdad de un verdadero santuario que está en los cielos, de perseguir a los que
por la fe se aferraron a los méritos de Cristo, pero no los lograría eliminar
completamente, pasados los 1260 años Dios se encargaría de sacar a luz pública
la gran verdad del santuario y de un remanente que sobrevivía a los ataques del
cuerno pequeño.La expresión de la "santa ciudad", pudiera ser una
referencia al lugar en donde Dios mora y al lugar en donde se lleva a cabo la
intersección de Jesús en beneficio de los pecadores, que por la fe
elevan sus oraciones de arrepentimiento al
santuario celestial.
PROFETIZARAN
VESTIDOS DE SACO POR 1260 AÑOS (vv. 3-4)
“Mis dos testigos
que profeticen”. El verso 3 nos ubica otra vez en el tiempo profético,
nos ayuda a entender que 42 meses es igual a 1260 días o años. Un símbolo
que debemos interpretar es el de los "dos testigos" que han de
profetizar vestidos de saco o de cilicio. Estas vestimentas eran usadas
en el pasado para demostrar duelo, dolor, tristeza (2Sam 3:31, Jon
3:5-6). Esto demuestra que la predicación o la evangelización durante
esos 1260 años era casi imposible de realizar, cualquiera que se atreviera a
decir algo contrario al Papa podía pagarlo con su propia vida.Los "dos
testigos" son identificados por otros pasajes en el mismo capítulo.
También se los llama "los dos olivos", "los dos candeleros"
que están en la presencia de Dios" (v. 4). El verso 10 da una clave
para identificarlos más fácilmente, en donde se les llama los "dos
profetas" que habrían de profetizar por esos años vestidos de
cilicio. Todos éstos nombres son para referirse al Nuevo y al Antiguo
Testamento "Los dos testigos representan las Escrituras del Nuevo y el
Antiguo Testamento (Sal 119:105).Por 1260 años el evangelio puro de Jesús no
fue predicado, los instrumentos que por la fe siguieron el ministerio de Jesús
tuvieron que huir al desierto para no ser exterminados (Apoc 12:13-17).El
capítulo once resume los momentos difíciles por los cuales pasó la iglesia
cristiana. Dios en su infinito amor protegió a sus hijos de semejante
persecución.