APOCALIPSIS CAPITULO 10:1-4. “EL SEGUNDO AY Y EL LIBRITO ABIERTO”
Hoy queremos comenzar a estudiar el capítulo diez del Apocalipsis, esperaríamos que hablara de la trompeta número siete, pero ese no es el caso. Juan interrumpe de repente el orden de la narración de las trompetas, para explicarnos algunos detalles de suma importancia antes de entrar a la explicación del tercer ay, o sea el sonido de la séptima y última trompeta.
ALGUNAS GENERALIDADES DEL SEGUNDO AY (Cáp. 10-11:1-14). Por esa razón,
antes de comentar éste capítulo vamos a hacer una introducción un poco
extensa. Cuando leemos con cuidado estos once versículos entendemos que
son parte del segundo ay. Apocalipsis 9:12 y Apocalipsis 11:14 están
relacionados. Es decir, el segundo ay comprende la trompeta sexta, todo
el capítulo diez y los primeros catorce versos del capítulo once.
Juan ya nos dijo
que el primer ay tiene que ver con el soplar de la quinta trompeta, la cual
hemos ubicado entre el sellamiento y el fin del tiempo de la gracia. El segundo
ay comienza con el soplar de la sexta trompeta, que la hemos ubicado entre el
fin de la gracia y la segunda venida de Cristo. Sin embargo, dentro del
segundo ay, existen otros elementos que necesitan nuestra consideración. Una
pregunta normal que deberíamos hacer es: ¿de qué
trata entonces los versos del capítulo diez y los primeros catorce del capítulo
once?. Cualquiera pensaría que describe eventos que deben
suceder una vez que el tiempo de la gracia termine, como lo hace la sexta
trompeta, pero ese no será su contenido.
Estas dos
porciones que forman parte del segundo ay, abarcarán históricamente del
año 538 hasta la segunda venida de Cristo, dicho de otra manera, el
segundo ay no sólo abarca el tema de la sexta trompeta, sino que además nos hace
retroceder en el tiempo, cuando el cuerno pequeño se levantó, luego nos habla
del surgimiento de un remanente y como este será protegido por el Señor durante
el dominio que Dios le dará a Satanás durante el toque de la quinta y sexta
trompeta.
El
objetivo básico de éstas dos secciones proféticas es para que entendamos el
cómo, el dónde, el porqué de un remanente que ha de sobrevivir a los ataques de
Satanás en el tiempo del fin. Esto es muy común en las porciones proféticas de ampliar y de
repetir una misma profecía para que el lector pueda entender el mensaje de Dios.
Algunos ejemplos de esto son los capítulos 2, 7, 8, 9, 11,y doce del libro de
Daniel, en los cuáles Dios amplia y agrega detalles progresivamente, una visión
sirve de base para la otra. En el libro de Apocalipsis vamos a
encontrar lo mismo y los capítulos del 10 al 12 no serán la excepción a esta
regla. Dos razones porqué el capítulo diez y los primeros versos del once
forman parte del segundo ay pudieran ser las siguientes:
Primero, el Señor desea poner ciertas bases para continuar con las próximas revelaciones, de manera que tanto el autor como sus lectores las comprendamos.
Segundo, dar una
explicación de los orígenes de dos grandes movimientos, el primero, la reunión
de los santos para la cosecha final que dará como resultado 144,000
sellados. El otro, es la unificación del mundo en oposición a Dios por
medio de fuerzas demoníacas, cuyo resultado de millones que recibirán la marca
de la bestia. Estos versículos del capítulo 10 y del 11 como decíamos son un
regreso a la historia, es un repaso a lo que el capítulo nueve no dijo.
Los capítulos ocho, nueve y los versos del 15 al 19 del capítulo once, tienen
como propósito enseñarnos la forma en cómo Dios responde a las oraciones de los
santos y cómo los juicios de Dios son derramados a partir del año 70 hasta la
segunda venida de Cristo.
Los versos del
capítulo 10 y los catorce primeros del capítulo 11, relatan cómo a pesar de la
ira de Satanás manifestada durante el período de los 1260 años y durante las
trompetas quinta y sexta, el remanente ha triunfado y ha de triunfar porque
Dios lo ha sellado, su redención final será al toque de la séptima trompeta. A
manera de concluir está introducción al capítulo diez de Apocalipsis, diríamos
que el segundo ay describe lo siguiente:
a. El domino del cuerno
pequeño por espacio de 1260 años (Ap 11:1-14.
b. El surgimiento de un
remanente que ha de ser sellado (Ap. 10:1-11.
c. El surgimiento del poder
satánico con toda su intensidad una vez que el tiempo de gracia se ha acabado
(Ap 9:13-21).
d.
Describe que
a pesar del esfuerzo final de Satanás por destruir a los sellados, estos
son protegidos por Dios para la cosecha final.
VI DESCENDER
DEL CIELO A OTRO ANGEL PODEROSO (v. 1. “Ángel poderoso con el arco iris sobre su
cabeza”. Juan ve en visión a otro ángel que desciende del cielo.
Este ángel tiene la apariencia de los mensajeros celestiales que son enviados
con toda la autoridad del cielo en favor de los que serán herederos de la salvación,
de allí que su rostro brilla como el sol y sus piernas son como columnas de
fuego, estos reflejan la gloria de su líder máximo Jesús (Ap. 1:14-16. Este ángel difiere de los
demonios que son descritos como langostas. Su figura esta "envuelta en una
nube y el arco iris sobre su cabeza", en Apoc.4:3 se menciona el arco iris
que rodea el trono de Dios, revelando así la justicia y la misericordia
divina. En esta ocasión se manifiesta para recordarnos que a pesar de la
severa persecución que vendrá, Dios va a tomar cuidado de su remanente.
TENIA EN SU MANO UN LIBRITO ABIERTO (v. 2)
. “Un librito abierto”. En la mano de este
mensajero celestial hay un librito que no está cerrado, sino abierto. ¿De
qué libro se trata?. El hecho de que esté abierto, indica que su
contenido es para que lo leamos y cuyo mensaje que debe ser comunicado a toda
la tierra (v. 11). El nombre del libro que estamos estudiando es
"Apocalipsis", el cual es una revelación abierta a la cual somos
invitados a leer con una bendición especial (Ap.1:3) y lo revelado es para
nosotros (Dt 29:29). Los sellos (Ap.
5:1-5), que sí estaban sellados, fueron abiertos por Jesús, el único que tenía
autoridad para hacerlo. No debemos olvidar que las siete trompetas son
parte integral del séptimo sello (Ap. 8:1) y que Apocalipsis 10 sigue siendo
parte de estos y parte del segundo ay. Podríamos decir, que el librito
que el ángel sostiene, forma parte de las revelaciones contenidas en el séptimo
sello y que ahora ha llegado la hora de darlas a conocer.
“Y puso su derecho
sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra”. El ángel aparece imponente
al tener su pie derecho sobre el mar y su pie izquierdo sobre la tierra.
Sin lugar a dudas esta es una referencia a que el mensaje contenido en ese
librito debe ser escuchado por todos los habitantes de la tierra y del mar (v.
1, Ap18:1). El ángel que se le aparece a Daniel en el último capítulo de
su libro, jura sobre las aguas del río (Dan 12:6-7).
Y CLAMO A GRAN
VOZ, COMO RUGE UN LEON (vv. 3-4). “Y clamó a gran voz”. El ángel comunica lo que tiene que decir a
"gran voz", como el rugir de un león y es escuchado por Juan como el
sonido de siete truenos que emiten sus voces. Debemos enfatizar que Juan
sí entendió lo que los truenos dijeron, por ese motivo Juan lo iba a escribir,
pero se le dijo que no lo hiciera. “Siete truenos emitieron sus voces”.
El empleo de esta expresión "truenos", no es algo nuevo, en Éxodo
19:16,19, Dios habló con Moisés por medio de truenos y Moisés lo entendía todo,
no así el pueblo que estaba en el campamento (Ex 20:18). En el caso de
Juan lo que los truenos dijeron quedan en un aparente misterio para los futuros
lectores, pero no para el profeta Juan. En el libro de Apocalipsis aparecen en
varios lugares la expresión trueno (Apoc.4:5, 16:18, 19:6, 14:2). Todos
están relacionados con voces o mensajes que Dios da a la humanidad.
“Sella”.
Creo que la palabra sellar del verso 4, no tiene el mismo significado que se le
dio al profeta Daniel cuando recibió una orden similar (Dan.12:4), porque para
Daniel no hubo explicación y por lo tanto no entendió algunas de las cosas que
se le mostraron en visión, por el contrario se le dijo que otros lo
entenderían. Pero en el caso de Juan es diferente, porque él sí entendió
lo que se le dijo, lo que no se le permitió fue escribir. Dios tiene un interés
especial de evangelizar al mundo entero. El mensaje de Apocalipsis es un
testimonio universal, el cual debe producir una cosecha abundante de redimidos.
EL ANGEL LEVANTO SU MANO AL CIELO (vv. 5-7) “Levantó su mano al cielo”. Sin
embargo, aunque a Juan se le prohibió escribir lo que los truenos dijeron, el
mismo ángel agrega algunos detalles que son importantísimos para descifrar
parcialmente lo que los truenos declararon. Por esa razón, es básico estudiar con cuidado esas
declaraciones del ángel. “Y juró por el
que vive por los siglos de los siglos”. De repente Juan observa al ángel
levantar su mano al cielo haciendo un solemne juramento y jura en nombre del
Creador, del Hacedor de todas las cosas, que "no habrá más
tiempo".
El juramento que hace el ángel con un pie sobre la tierra y el otro sobre
el mar, es "que no habrá más tiempo", este se acabará cuando la
séptima trompeta sea tocada (v. 7). Para entender ésta declaración de
parte del ángel debemos hacer un pequeño repaso de otro juramento que le fue
hecho a Daniel (Dan 12:7).
A Daniel también se le aseguró por parte de un ángel que levantó ambas
manos que el tiempo sería, por "un tiempo, dos tiempos y la mitad de un
tiempo". Daniel oye pero no entiende y sin embargo, se le dice que
otros entenderán para la época del fin, pero para él eso es sellado (Dan 12:8).
Lo que a Daniel se le ha dicho es que sus profecías abarcarían hasta el año
1798, cuando al cuerno pequeño se le quitaría su poder, pero después de esa
fecha, han de aparecer los "entendidos", que sí entenderían lo que
para él fue sellado. En el libro de Daniel no encontramos ninguna visión
referente a un remanente que debe surgir poco después del año 1798, información
que sí aparece en el capítulo 10 del Apocalipsis, ellos sí entenderían las
últimas profecías que están contenidas en el séptimo sello, que son las siete
trompetas, a quienes se les jura, que una vez que la séptima sea tocada ya no
habrá más tiempo, todo se consume en ocasión de la segunda venida de Cristo.
De manera, que el librito abierto en la mano del ángel, es una referencia a
las revelaciones que tendrían que aparecer después del año 1798, revelaciones
que serían entendidas por un remanente que surgiría a partir del año 1798, un
detalle que no fue dado a Daniel. A continuación algunas citas de la Sra.
White que apoyan que en el año de 1798 dió comienzo el tiempo del fin:
El mensaje de Daniel fue dado para la época del fin y anuncia el fin de los
períodos proféticos (2M.S. 123). Jesús no podía venir antes del año 1798
(C.S. 405). "El libro que fue sellado no fue el Apocalipsis, sino la
porción de la profecía de Daniel que se refería a los últimos días (Dan
12:4). Cuando el libro se abrió, se proclamó: "el tiempo no será
más" (Ap 10:6). Ahora ha sido abierto el libro de Daniel y la
revelación debe ser llevada a todos los habitantes de la tierra." (2M.S.
120).
El capítulo diez del Apocalipsis nos trata de explicar bajo qué
circunstancias surgen esos entendidos que corren por todo el resto del libro, a
quienes se les jura que el tiempo no será más. Repasando diríamos, que a Daniel
se le permitió conocer en detalle los efectos relacionados con el cuerno
pequeño hasta el año de 1798, pero no después de esa fecha, por ese motivo,
Dios necesitaba dar más luz a su iglesia que habría de vivir previo a la
segunda venida de Cristo, de allí la necesidad del libro de Apocalipsis para
describir en detalles las estrategias de Satanás en el fin del tiempo.
Además, el surgimiento de un pueblo que pudiera descubrirlas y denunciarlas al
mundo por medio de los mensajes de los tres ángeles.
“Sino que en los días de la voz del séptimo ángel”. La séptima
trompeta cerrará el conflicto entre el bien y el mal. Cuando estudiemos
esta porción profética, daremos más detalles.
A JUAN SE LE INVITA A TOMAR EL LIBRO (vv. 8-10). “Ve y toma
el libro que está abierto en la mano del ángel”. A Juan se le invita a
tomar el librito que está abierto. Una vez que el profeta lo tiene en sus
manos, el ángel le dice que se lo coma. La expresión comer es una
referencia a proceder a dar lectura al mismo. Jesús dijo que la Palabra
de Dios es como pan (Mt 4:4). Las enseñanzas de Jesús son
comparadas a su carne, para poderlas entender hay que comerlas (Jn 6:48-59).
¿Qué fue lo que encontró Juan en la lectura de ese librito que le supo tan
dulce como la miel?. No lo dice, probablemente el descubrir que la venida
del Señor estaba cerca, el saber que el misterio de Dios estaba por consumarse
(v. 7). El descubrir que a pesar del poder del cuerno pequeño en esos
1260 años quedaba un remanente fiel y victorioso que sería heredero del reino
de los cielos.
“Te amargará el vientre”. Sin embargo, como lo había declarado el ángel, el contenido final del librito le amargaría su vientre. Su alegría se convertiría en una profunda tristeza, así como les sucedió a los discípulos de Jesús cuando entró con tanta pompa en Jerusalén y después mirarlo clavado en un madero. La otra pregunta que surge en la mente es: ¿qué es lo que produce el amargo en el estómago del profeta?. Será porque en el verso 7 se le juró que con el sonido de la séptima trompeta se pondría fin al pecado y luego se le explica que antes que eso ocurra han de suceder algunos eventos, tales como: la manifestación de la ira de Satanás, el levantamiento de la imagen de la bestia y especialmente la necesidad de levantar un movimiento para que evangelice al mundo otra vez según lo dice el verso 11. El mensaje contenido en el verso 11 es clave, a menos que todas las naciones del mundo no sean advertidas por una nueva evangelización, la séptima trompeta no será tocada.
ES NECESARIO QUE PROFETICES OTRA VEZ (v. 11). Una
tercera pregunta es necesaria. ¿Porqué una
segunda evangelización?. Cuando por espacio de casi 1800 años
el evangelio se había estado predicando. La respuesta a ésta interrogante
la encontramos en los primeros 14 versos del capítulo 11, en los que se narra
la tremenda oscuridad y persecución a la que fue sometida la iglesia por
espacio de 1260 años por el poder del cuerno pequeño. Esto paralizó
por doce siglos la predicación del verdadero evangelio, siendo éste sustituido por las aguas contaminadas que
produjo la caída de la gran estrella. Hasta ahora a Juan
se le ha dicho que lo que a Daniel se le reveló se ha cumplido, pero que entre
el año de 1798 hasta la segunda venida de Cristo debe haber una segunda
evangelización.
Con esto en mente podemos hacer el siguiente comentario en relación
con el segundo ay.
·
Los versos
del 1 al 14 del capítulo once nos hablan del surgimiento del cuerno pequeño a
partir del año 538 y su caída en el año de 1798, lo que es conocido como el
período de los 1260 años.
·
El capítulo
diez como lo hemos mencionado anteriormente, nos relata la necesidad del
surgimiento de los "entendidos" para el tiempo del fin que empezó a
partir del año 1798, a quienes se les encomendó la evangelización del mundo por
medio de los mensajes de los tres ángeles, que desenmascaran lo que hizo y hará
en el futuro Satanás por medio de la iglesia apóstata y sus hijas.
·
En el
capítulo nueve en donde encontramos la trompeta 5 y 6, nos narran como Satanás
desatará su ira después que su plan fallara en el año de 1798 con la caída del
papado, pero que se fortalecerá por el poder que recibirá por parte de Dios de
atormentar a los que no están sellados, tormento que terminará con la muerte de
muchos en la sexta trompeta a partir del cierre de la gracia.
·
Por éstas
razones es necesario otra evangelización opuesta a la que el cuerno pequeño
hizo por espacio de 1260 años. Los encargados de hacerla por el contexto
de los capítulos 10 al 14 del Apocalipsis, son los "entendidos".
¿En qué sección del libro de Apocalipsis
encontramos un mensaje que no hubiese sido predicado anteriormente, y que es
necesario que el mundo escuche antes que la séptima trompeta sea tocada?. La respuesta sin lugar a dudas se
encuentra en el capítulo 14 del libro de Apocalipsis, en donde aparecen los
poderosos mensajes de los tres ángeles, que denuncian en alta voz a toda la
tierra sobre las estrategias finales de Satanás, especialmente contenidas
en las trompetas número 5 y 6. Conclusión: Un privilegio ser parte de los
entendidos en el tiempo del fin. Dios permita que podamos ser de aquellos
que han de participar en la evangelización final.